Conscientes de la importancia de reducir el desperdicio alimentario en los hogares, cada vez más personas buscan aprovechar mejor un alimento tan básico y habitual en casa como es el pan. Bastan unos trucos sencillos sobre cómo conservar el pan para aprovecharlo durante más tiempo sin que acabe en la basura.
¿Por qué es importante conservar bien el pan?
Conservar el pan en casa de forma adecuada no solo evita el desperdicio alimentario. Es una forma lógica de alargar la vida de este alimento en un estado óptimo de sabor y textura, sin que se ponga duro ni chicloso.
Además, evitaremos la aparición de mohos u otros microorganismos que podrían causar toxiinfecciones.
Métodos para conservar el pan fresco por más tiempo
La clave para conservar el pan fresco está en protegerlo del aire, la humedad y las temperaturas extremas. No existe una respuesta única a la pregunta de cómo conservar el pan para que no se ponga duro. Irene Guerrero, Category Director de pan aporta un consejo específico para cada tipo de pan:
- Barra de pan o baguette. “Este producto lo guardaremos en la propia bolsa de papel del supermercado”, apunta. “Lo ideal es intentar comerlo en un plazo máximo de 4 horas. La barra o baguette se seca más rápido que otros formatos de pan porque es más estrecha y la migración de humedad desde el centro al exterior se produce antes”, señala.
- Una hogaza. “También en la bolsa de papel del supermercado, pero con más plazo para consumirla. Es importante guardarla en una bolsa de papel y no de plástico, ya que en plástico el pan se acaba poniendo chicloso por la humedad que acumula”.
- Pan de hogaza (en rebanadas). “En este caso lo podemos mantener en plástico hasta 3 días”.
Mejores lugares para conservar el pan
Nunca en la nevera
Guardar el pan en la nevera acelera su endurecimiento y reduce su frescura y textura. La excepción a la regla es el pan de molde, que puede conservarse en la nevera en los días de mucho calor para evitar la aparición de moho. En este caso lo guardaremos siempre dentro de su bolsa bien cerrada.
A temperatura ambiente lejos del sol
El lugar ideal es la clásica panera que se solía ubicar en un lugar de la cocina apartado de la ventana y lejos de los fogones, el horno o el radiador.
Si no tenemos ese clásico mueble de la abuela, podemos usar un tupper de cristal y mantenerlo cerrado, protegido de la luz directa del sol y lejos de otras fuentes de calor o corrientes de aire.
Accesorios útiles para conservar el pan
- Panera. Este es el método más tradicional y eficaz. Suelen ser de madera o mimbre, pero también metálicas o de plástico.
- Bolsa de tela. “Una sencilla bolsa de tela mantiene mejor la textura de la corteza, especialmente en un pan tipo hogaza", destaca Guerrero. El tejido de la bolsa debe ser de fibras naturales, como el algodón o el lino. Es importante no dejarlo en una bolsa de plástico, ni en la bolsa de rafia de la compra.
- Cuchillo panero. Se caracteriza por su dentada o de sierra y un mango largo y cómodo de asir. Así podemos cortar el pan sin ejercer demasiada presión, para que la miga no se comprima. De esta forma las rebanadas saldrán uniformes y sin aplastar.
- Tabla para cortar pan. Se trata de una tabla con una rejilla de móvil que permite recoger las migas del pan generadas al cortar, manteniendo la superficie de corte limpia. Suelen ser de madera.
Consejos adicionales y errores comunes
Estos son algunos consejos y trucos para conservar el pan fresco o, al menos, organolépticamente apetecible, durante más tiempo.
Cortar justo antes de consumir
Ante la pregunta de cómo conservar el pan de un día para otro, el primer consejo es cortar el pan solo al consumirlo. “La corteza actúa como una barrera natural. Si cortas el pan entero en rebanadas antes de tiempo, expones la miga al aire y se secará mucho más rápido”, añade Irene.
Congela si sobra
Si hemos calculado de más, o, sencillamente, no se ha consumido en el día, podemos congelarlo. En este caso, lo ideal sería cortarlo en rebanadas o porciones individuales y guardarlo en bolsas zip para congelar (recuerda que estas bolsas son reutilizables y te servirán para volver a congelar otras rebanadas).
“La bolsa de plástico va a mantener la humedad del pan y evitará que se queme con el frío. También protege de los olores. No se debe congelar en la bolsa de papel”, advierte Guerrero.
Descongelar adecuadamente
Se puede descongelar de dos formas: sacando un par de horas antes las rebanadas que necesitemos y dejándolas a temperatura ambiente, o acelerando este proceso. “También podemos descongelar introduciéndolo en el horno, en la tostadora o en la freidora de aire, con precaución de que no queme en ciertas zonas”, apunta la experta.
No más de un mes en el congelador
“El pan no debe mantenerse más de un mes en el congelador de casa, ya que se acaba quemando”. En este caso pierde cualidades organolépticas, se queda más reseco, “aunque seguirá siendo apto para el consumo durante más tiempo”, añade.
El pan de pueblo dura más
El pan de elaboración tradicional dura bastante más por el método de fabricación. Irene Guerrero explica por qué. “Los panes de pueblo se hacen con un proceso de fermentación y fabricación más largo. Tienen menos volumen, es decir, presentan una miga más compacta y retienen la humedad más tiempo”.
El Consejo de ALDI
En muchas casas el pan de molde se convierte en una alternativa duradera a la barra de pan. Este producto, si se guarda en la nevera puede durar más de una semana. Revisa la etiqueta y elige aquellos con cereales integrales y un menor contenido en aditivos, grasas o azúcares añadidos.
Irene Guerrero. Category Director de pan en ALDI España.
