Las conservas de pescado son una forma práctica y económica de incluir alimentos altos en proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega 3.
Tipos de conservas de pescado
La fabricación de las conservas de pescado es diferente según los procesos que se empleen y los ingredientes que se añadan.
Según el líquido de gobierno u otros ingredientes añadidos
Atendiendo el tipo de conservación, la conservera añade un líquido de gobierno a la conserva u otros ingredientes que van a facilitar la conservación y modificar el sabor del producto final.
- Conservas de pescado al natural. El pescado se conserva en agua o en su propio jugo, y solo se añade sal. Es la alternativa con menos calorías y facilita su uso en la cocina, ya que no altera el sabor, ni añade más grasa.
- En aceite. Se añade aceite, generalmente, de oliva o de girasol. Esta preparación aporta jugosidad al pescado, pero también, más calorías.
- Escabeche. El pescado se conserva en una solución a base de aceite, vinagre, sal y especias y/o, hierbas aromáticas, como laurel y pimentón. El producto ofrece un sabor ácido, fuerte y especiado muy apreciado en mejillones, caballa y otros mariscos.
- Preparaciones en salsa. En este caso se salsas preparadas, sobre todo, salsa de tomate, americana o salsa gallega (para calamares o chipirones).
Según el tipo de envase
En el punto de venta podemos encontrar conservas de pescado en lata y en envase de vidrio. En ambos casos, la forma de elaboración es igual, aunque las conservas en tarro de vidrio proyectan una imagen de sinceridad y fiabilidad del fabricante, ya que el producto es visible sin tener que abrir el tarro. Por eso suelen asociarse a productos premium, con materias primas de mayor calidad o de elaboración más ‘artesanal’ o ‘natural’.
Cómo conservar en casa las conservas de pescado
Ariadna Costa, Procurement Manager en ALDI España, señala que “en las conservas hablamos de consumo preferente y no de fecha de caducidad. El consumo preferente indica que el producto es seguro después de esa fecha, si el recipiente no está dañado y se ha conservado conforme a las indicaciones del fabricante, pero puede haber perdido algunas propiedades organolépticas, como sabor, textura …”. Las conservas comunes de atún, bonito, caballa, mejillones, melva… “tienen una vida útil media de 3 a 6 años”.
Si se trata de conservas en salazón, como las anchoas en aceite, deben conservarse siempre refrigeradas, ya que al curarse en sal no están esterilizadas.
Una vez abiertas, la experta recalca que “todas las conservas deben guardarse refrigeradas con su aceite o liquido de gobierno original cubriendo el producto y consumir en 2-3 días”.
Cómo incluirlas en tu menú semanal
La recomendación de consumo de pescados y mariscos es de 3-4 raciones a la semana, variando las especies de pescados entre blancos y azules. En el caso de mujeres embarazas y en período de lactancia y en menores de 10 años conviene optar solo por especies de bajo contenido en mercurio, evitando el pez espada, atún rojo, marrajo, lucio o cazón. El atún usado en conservas es de otras especies distintas al rojo.
Estas son algunas de las recetas con conservas de pescado fáciles de incorporar al menú:
- Tostas. Una solución rápida y saludable para desayunos, tentempiés o cenas rápidas. Lo ideal es usar pan integral y acompañarlos de alguna hortaliza, como tomate, lechuga, endivias, pimientos o berenjena asados…
- Ensaladas. Con huevo duro y atún o caballa al natural. Aliñar siempre con aceite de oliva virgen extra (AOVE).
- Platos de pasta, patatas o arroz. Una vez cocidos y escurridos los ingredientes que sirven de base, se añade el atún desmigado o sardinas en aceite.
- Berenjenas o pimientos rellenos. Un clásico de la cocina de aprovechamiento. Solo hay que mezclar con un sofrito de cebolla, tomate y especias. El atún, la melva o la caballa quedan estupendos en estas recetas.
- Croquetas. Otra receta de la abuela imprescindible. Se pueden hacer de atún, mejillones…
Consejos para aprovechar las sobras
Las sobras de conservas de pescado o marisco pueden reincorporarse con facilidad en distintas recetas de aprovechamiento. Costa sugiere incorporarlas “en ensaladas, pasta, empanadillas, huevos rellenos o croquetas. También se pueden incorporar como bases de salsas de tomate con atún. Y desmenuzadas se pueden añadir como toppings en la pizza”.
En vez de tirar el aceite de estas conservas, la experta añade un truco culinario de aprovechamiento: “Si son en aceite de oliva se puede usar para aliños o para darle sabor a arroces o salsas, como mayonesas o para consumir en el mismo plato en el que se incorporan, reduciendo así el uso de aceite añadido”.
El Consejo de ALDI
Las conservas, ya sean en vidrio o en lata, son excelentes como fondo de despensa. Ten siempre a mano legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, guisantes…), hortalizas (judías verdes, cardo, acelgas…), mejillones, sardinillas…
Ariadna Costa. Directora de la categoría de Pantry (despensa ) con más de 10 años de experiencia en compras y ventas en la compañía. Especialista en la gestión de productos de larga duración, negociación con proveedores y desarrollo de surtido en retail.
