Aunque popularmente se conoce por su versión deshidratada (en polvo) para mezclar con yogur o como pulpa para preparar los famosos bowls, es un fruto fresco al que muchos consideran un superalimento.
Qué es el açaí
Técnicamente el açaí es una drupa -fruto con una sola semilla grande y rodeado por una fina capa de pulpa- que crece en la palma Euterpe oleracea. Antes de conquistar las redes sociales, el açaí era -y sigue siendo- un alimento básico en las comunidades amazónicas, sobre todo en el norte de Brasil. En nuestro entorno se comercializa como extracto, puré o zumo y no es habitual encontrar las frutas frescas
Origen y características de esta fruta amazónica
El açaí prospera en suelos húmedos y ricos en materia orgánica, especialmente en las márgenes de los ríos. No en vano, el 95% de la producción mundial de açaí se da en Pará, región cruzada por el Amazonas y llena de várzeas (zonas inundables).
El açaí es un fruto del tamaño y el color de un arándano con un gran hueso central que crece en racimos de las ramas de palmeras. Para obtener la pulpa en forma de puré espeso, la baya debe remojarse en agua y procesarse rápidamente para evitar su rápida oxidación.
¿A qué sabe?
Se suele describir el sabor del açaí como ligeramente terroso, con matices de cacao y un fondo de bayas silvestres.
Propiedades nutricionales del açaí ¿para qué sirve?
El puré, extracto o zumo de açai lo habrás encontrado con la denominación de “superalimento”, sin embargo, este es un término del marketing, no una denominación legal. Así lo defiende Natalia Toro, dietista-nutricionista: “Ningún alimento proporciona todos los nutrientes necesarios para sobrevivir. Unos tienen más densidad nutricional que otros y consumiendo una buena variedad de ellos podemos enriquecer la dieta y no tener carencias”.
Concretamente, puntualiza la experta, el valor nutricional del açaí es alto: contiene una gran cantidad de compuestos fitoquímico-antioxidantes (polifenoles y flavonoides como las antocianinas) además, tiene también un buen perfil lipídico de grasas saludables, “mayoritariamente ácidos grasos Omega 9 (ácido oleico, sobre todo) que también se encuentran en las olivas y en el aguacate en mayor proporción”, destaca.
Según los estudios científicos, al igual que otras bayas, el açaí cuenta con vitaminas del grupo B, vitamina A y minerales, sobre todo, cobre, magnesio, potasio y zinc, por lo que contribuye al normal funcionamiento del sistema inmunitario. “Por último, al ser una fruta, proporciona a la dieta una alta cantidad de fibra, sobre todo, fibra dietética de tipo prebiótica, muy saludable para la salud gastrointestinal”, apunta.
Beneficios para la salud
Los estudios no son concluyentes respecto de consumo habitual de açaí y su efecto para la salud, además de que en su mayoría se trata de estudios en animales o en laboratorio. Algunos apuntan a mejorar en el perfil de lípidos, otros a un efecto protector frente al daño oxidativo.
Como fruta puede ser una fuente importante de vitamina A que es clave para la salud de la piel, la visión o el sistema inmunitario, o de manganeso que es esencial para la salud ósea.
Pero para saber si su consumo en fresco o en forma de extracto o puré, tiene efecto en la salud, se necesitan estudios clínico aleatorizados de amplia muestra en humanos y larga duración, de los cuales, actualmente se carece…
Contraindicaciones
“Dado que no existe evidencia científica suficiente sobre las contraindicaciones de comer açaí, más allá de tener alergia al fruto, se recomienda no hacer un consumo excesivo –sobre todo en polvo, a modo de suplementación- a las personas vulnerables (niños pequeños, mujeres embarazadas o en lactancia), porque no está testada su seguridad en ellos”, explica la experta, que puntualiza:
“Se considera exceso para este grupo de población vulnerable consumir más de una cucharada sopera al día de açai en forma de fruta fresca, pero es poco probable, y difícil en nuestro entorno alimentario, superar esas cantidades.”.
Cómo consumir el açaí
En España lo encontramos en forma de puré o en polvo para añadir a batidos, yogur, kéfir o para tomar como si fuera una especie de sorbete con toppings de fruta, frutos secos, etc. “Es posible que encuentres recetas para hacer infusión de açaí”, apunta Natalia Toro, que aclara: “En ese caso, como se hace con otras partes de la planta, no con la pulpa, no tiene los mismos valores nutricionales”. Es mejor consumir la pulpa de açaí en preparaciones frías Para mantener al máximo los compuestos antioxidantes
Si se elige la opción de bowl de açaí, conviene elegir cuidadosamente los toppings, para no desequilibrar la receta. “Si a un preparado a base de fruta le añades granola con azúcar, gran cantidad de cremas de frutos secos, coco rallado, chocolate, galletas, leche en polvo, etc. puede convertirse en una receta con un perfil nutricional poco saludable por exceso de grasas o azúcares, señala la experta. Con el riesgo de consumir una cantidad excesiva (y por tanto un extra de calorías) porque se considera algo muy sano.
Preguntas frecuentes
¿El açaí adelgaza?
Natalia Toro lo aclara: “Para perder grasa hay que seguir una dieta equilibrada y ejercicio dentro de un plan saludable e individualizado con un dietista nutricionista”.
El açaí puede ser aliado para quienes sienten un pico de hambre o de ansiedad por comer dulce entre comidas. En esos casos, la recomendación es consumir el polvo mezclado con yogur o en un batido saludable. “De esa manera te sientes saciado y se evita grandes picos de glucemia que dan más ansiedad por comer”.
¿Es recomendable tomarlo todos los días?
Sí, se puede comer todos los días açaí, en dosis recomendadas de una o dos cucharadas soperas (entre 10 y 30 gramos al día), pero si lo haces, que sea porque te gusta su sabor o su textura, pero no porque sea un superalimento ya que sus nutrientes los puedes encontrar en una amplia variedad de frutas y hortalizas habituales de la dieta mediterránea.
¿Es lo mismo que el arándano?
No. Ambos son ricos en fitoquímicos antioxidantes como las antocianinas pero el arándano no tiene prácticamente grasa y tampoco tiene el mismo nivel de fibra.
No siendo un superalimento, el açaí es un alimento rico en ciertos nutrientes que deben consumirse dentro de una alimentación variada y equilibrada, y que en nuestro entorno, pueden tambien incorporase a partir de una amplia variedad de alimentos como frutos secos, frutas, hortalizas o legumbres, según afirma Toro, que concluye: “Llevar una dieta saludable hace que tu cuerpo funcione con normalidad y reduzca el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles (obesidad, enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, diabetes) cuya prevalencia es elevada en nuestro país”.
El Consejo de ALDI
El açai es nutritivo, pero no es un superalimento milagroso. Disfrútalo en bowls o smoothies combinado con otras frutas, frutos secos y semillas
Natalia Toro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Ramón Llull en el 2007, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad de Barcelona en 2009 y graduada en Biología, especialidad Molecular, Celular y de Sistemas por la Universidad de Barcelona en 2014. Master Oficial en Seguridad Alimentaria por la Universidad de Barcelona en el 2010. Doctora en el 2014 en el programa de Alimentación y Nutrición por la Universidad de Barcelona con la tesis titulada «Valor nutritivo y biofuncional de las bebidas de soja y de almendra estabilizadas por ultra alta presión de homogeneización», dirigida por las doctoras M. Carmen Vidal Carou y M. Teresa Veciana Nogués. Premio de la Asociación Catalana de Ciencias de la Alimentación 2015 por el trabajo «Valor nutritivo y biofuncional de un producto mediterráneo, la bebida de almendra, comparada con la bebida de soja’ y con Premio Extraordinario de Doctorado por la Universidad de Barcelona.
